Este recorrido de 250 Km., nos
muestra la belleza de la ribera del Lago Llanquihue,
los faldeos del Volcán Osorno,
los Saltos de Petrohué y una parte
del Lago Todos Los Santos y tenemos dos
rutas a elegir.
Se
accede desde la ciudad de Puerto Varas,
distante 18 Km. al norte de Puerto Montt,
y por la ruta costera a Ensenada (Km.
47), ingresamos al Parque Nacional Vicente Pérez
Rosales.
Recorremos la hermosa Laguna Verde, a
pié, y continuamos por el camino principal, cuya
característica es que atraviesa un escorial de
lava, que llegó al lago, luego de la erupción
del Volcán Osorno en el año
1835, su paisaje es singular y hoy ya comienza a cubrirse
de vegetación.
Podremos ascender al volcán y su Centro
de Esquí La Burbuja (14 Km.), y si las
condiciones climáticas lo permiten, se puede hacer
una excursión a la cumbre y a los Serac (formaciones
glaciares), con un guía y autorización del
Guarda Parque.
Desde este lugar se puede apreciar todo el valle del Río
Petrohué y el Lago en su inmensidad.
Siguiendo hacia el Norte, por la ribera, encontramos Viguerías,
columnas de basalto, que se produjeron por contraerse
las rocas al enfriarse, luego de la erupción.
Durante todo el trayecto se aprecian lugares habitados
por colonos, iglesias católicas y luteranas, sus
cementerios, especialmente en el Km. 70, en un sector
llamado Río Blanco, donde en 1892,
el padre jesuita Mellwig, hizo estas construcciones.
Puerto Clocker, en la costa, es
el punto de partida hacia los Refugios de Esquí,
Club Andino La Picada, al llegar al Km.
83 nos dirigimos por la ruta hacia Puerto Octay.
Encontraremos restos de antiguos muelles de madera, que
usaban los barcos hasta la mitad del siglo pasado, para
el trasporte de carga y personas, ya que era el único
medio para el aprovisionamiento de la época.
Visitaremos una capilla en Playa Maitén,
construida en el año 1867 y una placa que recuerda
el centésimo aniversario de la llegada de los colonos
alemanes a esta zona del lago.
Así llegamos, a Puerto Octay y
el istmo en Bahía Centinela.
Aparecen en esta zona, vistas espectaculares de tres volcanes
e islotes del lago, y luego de transitar cercanos a fundos
y casas de campo, llegamos a Frutillar.
Este puerto lacustre, hoy famoso por su Semanas Musicales,
se ha transformado en un selecto balneario, que impresiona
por el orden y limpieza, y la gastronomía alemana,
que con sus tortas y kuchenes, invitan a los visitantes
a probarlos junto a una taza de té o café,
que no podrán olvidar fácilmente.
Terminando el recorrido, pasamos junto al pueblo de Llanquihue,
y luego por la vía panamericana, regresamos a Puerto
Montt o Puerto Varas.